¿Quién y cómo soy?
Me presento mágicamente como el Principe Therión en honor a la historia volcánica de la mágica isla de Thera (actual Santorini). Tengo 64 años, viudo con hijos y nietos grandes. Luego de jubilado como docente y funcionario de la educación me he entregado con pasión al aprendizaje y práctica del culto a la diosa, al dios, a la naturaleza y a la magia. Antes lo hacía de manera informal, pero desde que vengo recibiendo la formación correlliana tuve una maravillosa visión de conjunto que me ha hecho avanzar a pasos agigantados en el conocimiento. Y luego, he seguido con la Witch School, como un centro avanzado de conocimientos con ese impresionante inventario de cursos.
Me agrada compartir con todos aquellos que se placen en la contemplación de la naturaleza y en su amor por Gaia, que se dan a leer e interpretar los signos de aire, del fuego, del viento y la tierra, que aman las fases lunares y solares y gustan de celebrar los esbats y sabaths. Adoro compartir mi pasión por los mitos y cuentos de la Diosa y el Dios, en todos sus aspectos y manifestaciones, rituales, hechizos, meditaciones, visualizaciones.
También disfruto como brujo y mago solitario, pues cuando se quiere, con uno solo y uno mismo, nos bastamos para vincularnos con la divinidad y para ensimismarnos en la contemplación del entorno que nos rodea. Por otro lado, soy un brujo mundano, interesado en los avances de la ciencia y la tecnología, en las artes y espéctáculos, las cuales se integran muy bien con los conocimientos mágicos. Y en ese mismo sentido, soy una persona con pasiones y deseos como todo el mundo, en una permanente búsqueda del bienestar y la prosperidad. Como a todos me gusta la buena vida.
Comparto la idea de que un brujo pobre es un pobre brujo, pues los dones y el arte nos han sido dado para utilizarlos primeramente en nuestro beneficio, y luego en el de los demás. Además un buen brujo es un resolvedor de problemas por excelencia, y porque la inteligencia y la astucia son parte obligada de la personalidad de todo buen brujo. De allí que la magia sea lo último en utilizarse.
Mis hechizos, invocaciones y sortilegios me han sido muy útiles y eficientes para ayudarme en mis deseos y necesidades. Creo en ellos de una manera absoluta, pues una y mil veces me han respondido mis Dioses, mi Diosa y mi Dios, junto con los elementos y elementales. Los espíritus de la naturaleza están conmigo y cuento con ellos. Y así será hasta el día de mi transìción de plano, cuando me toque ir a la tierra del eterno verano, al Summerland, a descansar y esperar mi próxima vuelta a este mundo físico.
Principe Therión